
Esto va dedicado a quienes Dios ha escogido sobre la
tierra para esta misión:


Un niño, próximo a nacer, le dijo a Dios:
-Me vas a enviar a la tierra pero, ¿cómo viviré allá, siendo tan pequeño y tan débil?
-Entre los muchos ángeles escogí a uno que te espera -le contestó Dios-.
Pero aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír y eso basta para mi felicidad. ¿Podré hacerlo allá?
-Ese ángel te cantará y sonreirá todos los días y te sentirás muy feliz con sus canciones y sus sonrisas.
-¿Y cómo entenderé cuando me hablen, si no conozco el extraño idioma de los hombres?
-Ese ángel te hablará y te enseñará las palabras más dulces y más tiernas que escuchan los humanos.
-¿Qué haré cuando quiera hablar contigo?
-Ese ángel juntará sus pequeñas manos y te enseñará a orar.
-He oído que en la Tierra hay hombres malos. ¿Quién me defenderá?
-Ese ángel te defenderá, aunque le cueste la vida.
-Pero estaré siempre triste porque no te veré mas, Señor. Sin verte me sentiré muy solo.
-Ese ángel te hablará de mí y te mostrará el camino para volver a mi presencia.
En ese instante, una paz inmensa reinaba en el Cielo. No se escuchaba ninguna voz. El niño dijo suavemente a Dios:
- Dime su nombre, Señor.
Dios le contestó:
-Ese ángel se llama "MAMÁ
Creo que Dios ha puesto un don especial sobre cada una, y espero que en su día puedan meditar en la felicidad que nos han dado a cada uno de nosotros.
A veces nos equivocamos, y no valoramos su compañía a la verdad.
Pero aprovecho este momento para decir que son EL MÁS MARAVILLOSO TESORO QUE DIOS DÁ EN ESTA TIERRA A UN HOMBRE.
Gracias por su gran amor, y comprensión, por estar ahí cuando necesitamos una mano, y vivir preocupadas por nosotros.
Dios las Bendiga.
Espero les guste el siguiente poema:
Poema de Gabriela
Mistral
"Caricias"
Madre, madre, tú me besas,
pero yo te beso más,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar...
Si la abeja se entra al lirio,
no se siente su aletear.
Cuando escondes a tu hijito
ni se le oye respirar...
Yo te miro, yo te miro
sin cansarme de mirar,
y qué lindo niño veo
a tus ojos asomar...
El estanque copia todo
lo que tú mirando estás;
pero tú en las niñas tienes
a tu hijo y nada más.
Los ojitos que me diste
me los tengo de gastar
en seguirte por los valles,
por el cielo y por el mar...